Este año he tenido la oportunidad de conocer a muchas personas, cada una con mil historias diferentes, unas han quedado en confidencia, otras son historias públicas que llegan a mi porque seres con humanidad deciden contarlas, es otro quien cuenta la historia. En parte para evitar el olvido, o por que ha sido impactante, una de ellas, la más reciente noticia que ha conmocionado mi ser, el asedio y asesinato brutal de Sara Millerey, le rompieron los brazos y las piernas y la arrojaron al rio cual costal de basura y dejaron que se detuviera su vida. Este es el asesinato numero 25 de ciudadanos diversos en el pais solo en este año. Nadie la ayudo. La infamia de la indiferencia, es comparable con la de su homicidio.
¿Por qué se ha normalizado la violencia en todas sus manifestaciones?
Siempre estamos asediados por este tipo de noticias, generando comentarios como ¿Otra vez lo mismo?, esto se debe a la exposición tan constante de la misma, se empieza a normalizar cuando no se identifican los tipos de violencia existentes y se empieza a considerar la violencia como única vía para solucionar los conflictos, y también cuando se es indiferente ante la misma.
Un día escuche que lo que más afecta a este país no es la violencia en su expresión, si no la indiferencia ante la misma.
¿Por qué se intentan justificar estos hechos?
Ocurre mucho que cuándo se dan este tipo de situaciones lamentables por demás, salen a relucir comentarios como: "Quien sabe que estaba haciendo" "Se lo merece por criminal" " Es que ella se insinuaba" "Otro más" Nada justifica que se arrebate una vida.
¿Qué puedo hacer yo?
Hace poco, una docente me mostro con mucho orgullo, los programas y propuestas que se están ejecutando en su institución a propósito de la semana del idioma, me sorprendió la forma de integrarse de los estudiantes, en especial desde el homenaje a Sara. De acuerdo a esto yo me pregunto ¿Por qué no se llevan estos procesos a los estudiantes de primaria?
Esto me deja varias reflexiones, que esta infamia cometida, no ha sido silenciada, se ha alzado la voz, lo mejor es que sea desde las generaciones venideras.
A su vez, como yo lo veo, los niños son más inteligentes de lo que se piensa, hablarles desde temprana edad de estas problemáticas, de las diversidades que habitan, de los tipos de violencia existente, para arraigar el mensaje del respeto, por la vida y por el otro.











